Redes sociales para aumentar los beneficios de la empresa

 

En plena era digital, la comunicación interpersonal ha pasado a tener una fuerte presencia a través de internet. Las redes sociales se han convertido en los grandes puntos de reunión, capaces de poner en contacto a personas de todas las condiciones sociales y, por supuesto, de cualquier parte del planeta. Es la hora de utilizar las redes sociales para aumentar los beneficios de cualquier empresa.

Redes sociales para empresas

Un empresario no puede mirar para otro lado mientras millones de personas se citan a través de las redes sociales y se convierten en auténticos altavoces, capaces de transmitir a todos sus “amigos” opiniones, recomendaciones, experiencias y, en definitiva, todo cuanto les sucede.

Las redes sociales se han convertido en una especie de altavoz que amplifica la palabra del usuario. Pero además, no podemos obviar el hecho de que aún continúan en pleno momento de expansión y se consolidan cada día con la llegada de miles de nuevas personas, dispuestas a comunicarse a través de ellas.

La proliferación de dispositivos móviles ha conseguido, además, que el cliente esté permanentemente conectado y que la red social viaje en el bolso o el bolsillo del usuario, pudiendo acceder a ella en cualquier momento, en cualquier lugar, incluso en mitad de una experiencia de compra o servicio.

Por un lado, hay que ser conscientes de que internet es el mejor caldo de cultivo para conseguir el acercamiento a millones de potenciales clientes con un solo mensaje y a través de una única ventana.

Por otra parte, no debe olvidarse que esos clientes, potenciales o efectivos, están descargando su opinión al instante, en el mismo momento en que compran o adquieren un servicio. Fotos, comentarios, vídeos… en unos segundos, la experiencia está siendo compartida con cientos, miles o millones de personas, para bien o para mal.

Una empresa que no esté preparada para esta contingencia no será capaz de aprovechar el tirón de los comentarios positivos que sobre su marca aparecerán en las redes sociales, pero tampoco podrá intervenir para cortar de raíz con las malas experiencias que también son compartidas.

Por ello, como ya se anticipaba para bien o para mal, todo se comparte a través de las redes sociales y hay que estar en ellas para poder actuar, utilizar su potencial en beneficio propio como empresas y ofrecer experiencias que enganchen al público, convirtiéndole en un colectivo de admiradores, fans, seguidores, leads de calidad, etc., es decir, en personas capaces de convertirse en nuestros mejores embajadores de marca.

Evidentemente existen muchas redes sociales, pero procede ser inteligentes y realizar un estudio adecuado para ver en cuáles interesa realmente tener presencia. Para ello es imprescindible identificar muy bien el target de al empresa y comprobar en qué red social se aloja y cómo interactúa. Será el primer paso para lograr el deseado acercamiento al público objetivo.

Facebook

En la actualidad, la criatura de Mark Zuckerber es, sin lugar a dudas, la reina de todas las redes sociales. Su poder de expansión ha sido brutal en los últimos años y, prácticamente, llega a todas las zonas del globo.

Su vis comercial está muy claramente definida y su potencial es absolutamente indiscutible, sobre todo porque su presencia está muy arraigada en los mercados occidentales y de América Latina. Tal vez por ello está catalogada como una de las mejores redes sociales para ser utilizada por las empresas.

No es de extrañar si se toman en consideración los datos que rodean a Facebook y que sirven para avalar su prestigio en la red. Nada más y nada menos que más de 800 millones de usuarios activos, repartidos por todo el mundo, un dato que resulta imposible ignorar y que sin duda representa un motivo de sobra para estar presente en Facebook si se dispone de un mínimo de visión comercial.

Puede decirse más acerca de la audiencia de Facebook. Resulta sorprendente, pero es una de las redes sociales que cubre un mayor espectro de edades y que, más o menos, está bien equilibrada en cuestión de sexos, ya que es usada casi en la misma proporción por hombres y mujeres.

Ahora bien, existe un perfil muy interesante al que se le puede sacar mucho partido desde el punto de vista de las empresas. Se trata de ese pico de audiencia que se sitúa entre los 35 y los 54 años. Casi el 70 % de estas personas posee una media de ingresos entre los 18.000 y los 54.000 euros anuales y son compradores muy activos. Pocos argumentos de mayor peso se pueden esgrimir para abogar por tener en cuenta la posibilidad de abrir un perfil de empresa en Facebook.

Una vez concienciados de esta necesidad, ha de tenerse en cuenta que en esta red social se producen relaciones muy dinámicas e interactivas con el cliente. Esta es la razón por la que es muy importante que un perfil de empresa esté siempre actualizado, al margen de la conveniencia de utilizarlo como prolongación del sitio web de la compañía.

Twitter

Se trata de la red social más dinámica, que solo permite interactuación en 140 caracteres. Desde luego es perfecta para compañías que tienen menos tiempo para atender a su comunidad y seguidores. En este sentido es ideal para PYMES.

El hecho de que no sea tan espectacular como Facebook no le resta ni un ápice de importancia. No en vano, esta red social es utilizada por más de 200 millones de personas en todo el mundo.

Los usuarios enganchados a Twitter son mujeres en mayor proporción, en concreto un 62 % frente al 38 % de hombres. Es importante saber que más del 70 % de los twitteros pertenece a una franja de edad que va de los 25 a los 54 años y que un 63 % de ellos también se mueve en ese intervalo de salario anual entre los 18.000 y los 54.000 euros.

Debe remarcarse el carácter dinámico de Twitter como red social de una inmediatez absoluta, porque tal vez en ello resida su secreto. Presenta una buena plataforma para, aportando un par de tuits diarios, interactuar de manera acertada con los seguidores dela marca.

Esa inmediatez también posee algún inconveniente, como el hecho de que el cliente puede expresar su opinión con mucha rapidez, en el mismo instante en que realiza la compra, mostrar fotos, subir vídeos y dejar claro todo su entusiasmo por la marca y su producto. En caso de que la experiencia sea negativa, un simple comentario puede resultar demoledor. En esta red social, más rápidamente que en ninguna otra, hay que actuar con rapidez para acabar lo antes posible con un inconveniente que podría llegar a traducirse en una crisis de reputación online.

De todos modos, es ideal para saber en qué momento se está hablando de la marca, con qué frecuencia y, sobre todo, qué se piensa de ella. Lo mejor es que también permite responder directamente al usuario y aclarar cualquier duda que, como cliente, pueda surgirle.

Evidentemente, este hecho puede beneficiar en cuanto a posibles crisis de reputación online, puesto que esa misma posibilidad de hablar directamente con el cliente permite una puesta en contacto con él de cara a solucionar críticas y situaciones más serias.

Por otro lado, no debe olvidarse que las características de Twitter lo convierten en un arma estupenda para promocionar artículos y servicios; incluso, desde un punto de vista más técnico, para realizar prospecciones de mercado.

Instagram

Esta es la red social más visual de cuantas existen en internet. Instagram basa su éxito en eso de que ‘una imagen vale más que mil palabras’ y lo cumple a rajatabla. A sus inicios, completamente volcados en la fotografía, se ha unido un buen servicio para compartir vídeos. Sus usuarios son muy participativos y poseen una fuerte conciencia de comunidad.

Las empresas han de ser conscientes de ello y sacar partido al hecho de estar actuando en una ventana en la que la imagen lo llena todo. Esto es fantástico para mostrar productos, sin necesidad de decir mucho más.

Actuando diligentemente como empresa y diseñando una buena estrategia digital, esta plataforma puede convertirse en toda una aliada y transformarse en una potente herramienta de marketing online, a la que debe sacársele todo el provecho para el negocio.

Instagram se ha convertido en una red social en la que impera un tono alegre y desenfadado. Generalmente, los usuarios cuelgan fotos divertidas y entran en la red para pasar un buen rato. Estos datos son muy importantes para que un negocio triunfe en Instagram. Porque debe entenderse que aquí se impone la necesidad de enfocar una estrategia, más que nada, hacia la creación de marca.

Para ello, resulta fundamental hacer balance y equilibrar las imágenes ligeras y divertidas con las de la propia empresa. En otras palabras, no se trata de saturar al instagramer con fotos corporativas sino publicar sensatamente, ofreciendo una adecuada proporción entre fotografías divertidas y la de los propios productos.

Instagram es fantástica para crear un sentimiento de marca, que haga que los usuarios vinculen el nombre de la marca con las fotos positivas que aparecen en su página. Esta es la fórmula básica para fidelizar clientes a través de esta red social. En definitiva, se logra mejorar la imagen de marca sin necesidad de inversiones económicas.

Y no debe olvidarse que también es un buen recurso para llegar al cliente a través de la creación de concursos, tan simples como el de mencionar a la mejor fotografía que haya sido etiquetada con el hashtag.

Nunca fue tan fácil crear una comunidad de seguidores. Debe pensarse que, esa parte de fotografías que no son del negocio, puede focalizarse sobre los gustos de los seguidores. En el caso concreto de ser vendedores de material para deportes náuticos, sería interesante no publicar fotos sobre grandes eventos deportivos del sector o fotografías que promuevan el respeto a los ecosistemas marinos…

No debe perderse la ocasión que brinda instagram de fijar la imagen que se desea imprimir a laempresa, porque no habrá otra ocasión de encontrar un espacio más amable y visual.

LinkedIn

Se trata de una red social de lo más profesional, donde el mensaje va a llegar a sectores muy concretos y donde se facilita la tarea de dirigirse a grupos muy particulares, tan grandes o específicos como convenga a la estrategia comercial de la empresa.

Baste decir que según un estudio realizado por Hubspot, esta red social se ha convertido en una herramienta hasta casi un 300 % más efectiva que Facebook o Twitter a la hora de crear leads de calidad. Es difícil, en consecuencia, resistirse a abrir un perfil de empresa en LinkedIn.

Desde el punto de vista del vendedor, no se puede permanecer impasible ante el hecho de que el 80 % de sus usuarios tienen 35 años o más, la franja de edad más proclive al consumo y con más y mejores recursos económicos.

Por otro lado no puede dejarse de lado que, al ser una red social eminentemente profesionalizada por las características de sus propios usuarios, lo cierto es que aquí se concentra una altísima proporción de periodistas y marketers, lo que ofrece una plataforma de visibilidad dirigida a especialistas que no se encuentra en ninguna otra red social.

LinkedIn favorece las ventas, al contrario que otras redes sociales. Entre las cosas que se pueden hacer, cabe destacar que permite redirigir a los usuarios hacia la website o a landings que hayan sido elaborados con intenciones muy específicas.

De todos modos, más que en ninguna otra red social, conviene no olvidar la calidad del contenido, porque en LinkedIn los usuarios están muy preparados y exigen estándares muy altos.

Community Manager, el héroe de las redes sociales

Evidentemente, para poder llevar a cabo una estrategia corporativa a través de las redes sociales, lo mejor es que sea un experto profesional, específicamente preparado para ello, quien se encargue de potenciar la imagen de la marca en las redes sociales.

El community manager será el encargado de implementar las estrategias más adecuadas para impulsar la presencia en redes y conseguir crear y consolidar una marca, así como hacer crecer la reputación online de la misma.

 

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